20170630_190555Como ya es costumbre, la realización de este contenido ha sido posible gracias a PSA Retail, que amablemente nos ha cedido un Nuevo Citroën C3. Podéis contactar con ellos en la Avenida das Mariñas 290 en Perillo, o a través de cualquiera de los métodos de este enlace.

Llega el verano y no falta a la cita, como siempre, la carrera más humorística de todo el circuito Coruña Corre, la Baixada Cross de San Pedro de Visma y nada menos que con su décima edición. La parte humorística de la carrera la aporta el nombre, ya que a pesar de que en el nombre aparece la palabra bajada, lo que os va a quedar en la cabeza son las subidas, y vaya subidas.

 

recta

Casi estamos arriba… casi.

La carrera se puede dividir en cuatro etapas claramente diferenciadas, la primera va desde la salida en San Pedro de Visma hasta la cima del Parque de Bens. Desde la arrancada ya empezaremos subiendo y continuaremos por carretera hasta el parque, el primer tramo de subida llega casi al kilómetro dos y es bastante exigente. Una vez en el parque hay que tener cuidado ya que los caminos a veces presentan irregularidades que nos pueden dar algún que otro susto en los tobillos.

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Tras la primera subida podremos recuperar un poco el aliento hasta pasado el kilómetro tres, cuando pasaremos por delante del barco situado en la zona infantil del parque y empezará el ultimo tramo duro de la carrera. Durante este y si el fuelle os lo permite, claro, aprovechad para disfrutar de las espectaculares vistas de la ciudad desde las alturas.

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Segunda taza de cuestas arriba

Sin llegar al kilómetro cuatro ya estaremos subiendo otra vez, pero esta vez por el lateral del parque en zig zag. La clave de este tramo es aprovechar las rectas para dejar las piernas rodar un poco, ya que tanto tramo de subida poco a poco hace mella. Para finalizar el sufrimiento, hay que dar una vuelta por la parte trasera del parque, que tiene un firme más suelto y requiere un punto extra de esfuerzo en cada zancada.

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La meta se sitúa frente a la iglesia de San Pedro de Visma

Y con este último trecho en el parque se acaba lo duro y lo único que nos queda por delante es una bajada muy rápida, que coincide con el recorrido subida inicial. Es una bajada que se presta bastante a apretar un poco y echar el resto de cara a la meta, que está situada frente a la iglesia. Y sin más habremos completado sus 6.490 metros, que aunque se hacen duros por lo menos este año parece que no contarán con el sol de justicia de años anteriores.

La próxima cita la tendremos en septiembre con la Volta a Oza, que se rifa el título de la más exigente del cicuito con la que le sigue, la del Ventorrillo y el circuito que estrenaba el año pasado y que veremos si repite.

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